lunes, 3 de agosto de 2020

Frankenstein

Al terminar la obra, fui a la primer página, y escribí sin pensar “Nota mental: pesa más la ausencia, que la propia muerte (y ojalá solo nos guíen pensamientos de amor)”. Un poco lo hice para recordarme cuál fue exactamente la primera sensación que me dejó la obra. Y otro poco, como guía, para recordar (y recordarme en el futuro) estar lo más presente que se pueda durante el camino que toque vivir. 

Luego de ello me reproché todas las ideas que tuve hasta ese momento de la historia en cuestión. 

Me llegué a reprochar a tal punto, que tuve que salir a caminar y pensar (hasta que fuese incapaz de pensar) porque fui capaz de reconocer que hay prejuicios que nos exceden, más por herencia que por conocimiento propio, hasta tanto no nos encontramos con toda la historia frente a nuestros ojos (e inclusive hay momentos en que ello no alcanza). 

Que a veces esas historias pueden ser simples e inofensivas y otras veces tanto daño pueden causar. 

Y allí es donde aplica el paréntesis, y voy a pretender ser guiada solo por amor, para aprender y aprehender de las diferencias y experiencias que pueda encontrarme en el camino. 

Creí antes de comenzar la lectura que me encontraría con una historia de terror del tipo fantástico, una historia capaz de helarme la sangre por la brutalidad del monstruo en cuestión. Que sólo su descripción, imagen y explicación de sus actuares me impactara con desagrado. 

Pero terminé dándome cuenta que lo único que tenía de fantástico era el hecho de crear un ser vivo en base a restos putrefactos de seres humanos... el terror muchas veces está más relacionado con situaciones que, de alguna forma u otra, están más presentes que nosotros mismos. 

El miedo, la ausencia, el rechazo, el prejuicio, la ignorancia, la indiferencia. 

Mientras caminaba entonces, pensaba qué me pasaría a mi si yo me encontrara en sus zapatos. Qué me pasaría, si de golpe me encontrara, de buenas a primeras sin saber mi nombre, sin poder comprender si quiera mis propios sentidos, mi cuerpo, el espacio en el que me encuentro, sin comprender el idioma, pero así sin más: salir a la vida y al mundo. Pensar en el hecho de ir descubriendo la sed, el hambre, el frío, el calor, el día, la noche y el cansancio a medida que estos se presentaran. Imitando hasta donde pueda lo que voy viendo y escuchando, en base a algo tan simple como la simpatía o apatía que pudiese percibir. 

De hecho, en medio de la caminata intenté despojarme de todo cuanto sabía de mi, para ver el mundo con otros ojos. 

Y realmente fue mucho más inmenso de lo que estoy acostumbrada a percibir. 

Abrumadoramente inmenso. 

Así fue que la caminata terminó y ya cerca de mi casa sentí la seguridad de saber quien soy, y de alguna forma a dónde y a quienes "pertenezco". Lo que me llevó a pensar qué sucedería, si en vez de esa seguridad, una vez que por cuestión de azar, empezara a razonar... y me diera cuenta que ninguna de esas seguridades poseo. Y cómo ello dolería. Darme cuenta de mi herida, mis diferencias, mis limitaciones y capacidades, sin ningún tipo de contención o explicación. Cuanta confusión me podría invadir. 

Quede exhorta y exhausta. Y no habrán sido más que un par de horas lo que me llevó realizar todos esos "intentos" que conté. Por lo que, aunque no intento romantizar la imagen de quien terminara siendo un asesino más por voluntad que por supervivencia. Pero no puedo menos que empatizar con algunas tragedias que a él mismo le tocó vivir. Y lamentarlas. 

Por el monstruo, que para mi sorpresa, no se llamaba Frankenstein. Y por todos aquellos a quienes no conozco, pero tal vez tengan experiencias similares. Porque algunas de esas tragedias que tanto horror me despertaron de la historia aún hoy, siguen existiendo. Y no sólo en ficción.

Por lo que solo me quedaron algunas preguntas dando vueltas: ¿Cómo es posible entonces, que el ser humano sea el único capaz de escindirse de su propia condición? ¿Cómo es que existen los humanos inhumanos? ¿Cómo es posible que, quienes puedan reconocer la diferencia, actúen con total indiferencia?".


 



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